god bless me all

20 11 2009

Aquí son los católicos los que van de puerta en puerta.





Ridiculous Ways to Die

17 11 2009

Lo primero que me viene a la cabeza cuando salgo del supermercado, con la mitad de mi peso en comida a mi espalda y en mis dos manos, es que ése de entre todos los instantes de mi vida sería el peor momento para ser arrollada por una ambulancia.





#18

14 11 2009

And why don’t you write? Write! Writing is for you, you are for you; your body is yours, take it. I know why you haven’t written. (And why I didn’t write before the age of twenty-seven.) Because writing is at once too high, too great for you, it’s reserved for the great – that is, for “great men”; and it’s “silly”. Besides, you’ve written a little, but in secret. And it wasn’t good, because it was in secret, and because you punished yourself for writing, because you didn’t go all the way; or because you wrote, irresistibly, as when we would masturbate in secret, not to go further, but to attenuate the tension a bit, just enough to take the edfe off. And then as soon as we come, we go and make ourselves feel guilty – so as to be forgiven; or to forget, to bury it until the next time.

“The Laugh of the Medusa” (1975) Hélène Cixous.

Afortunadamente, o no, ha llovido lo suficiente ya como para saber cuándo un texto es pésimo de por sí, y no por ser producto de una mente femenina avergonzada. Habría que empezar a recuperar algo de esa vergüenza, por mantener cierta higiene cultural, al menos.





everyday wildlife

12 11 2009

Anoche me crucé con un zorro frente a mi casa. Ambos nos quedamos quietos, mirándonos con cara de póker durante unos segundos, hasta que él decidió irse por donde había venido.





Empty

8 11 2009

Leer este libro es probablemente una de las peores decisiones que he tomado últimamente. Tampoco es que tuviera mucha opción. Pero si al menos hubiera esperado unos días. Sólo unos pocos días para leer sobre una mujer que se siente sola en un mundo lleno de nada.

Lisa me ha preguntado cómo me siento. Y antes de que yo pudiera contestarle tras un resoplido que intentaba disimular lo que era más bien voz quebrada, se me ha adelantado y ha dicho ”empty?”. Me está costando horas de insistencia hacer algo durante más de cinco minutos sin abrir el explorador y por enésima vez elaborar combinaciones de trenes y aviones, organizar mentalmente mis trabajos y mis exámenes, planear llamadas, imaginar fines de semana que son obviamente ficticios y ridículamente improbables.

Hace frío en esta habitación diminuta a la que ahora le sobran metros y tela. Ayer la repisa se inundó con el vaho de las ventanas y mojó uno de los libros que tengo ahí apoyados. Hoy es imposible hacer que esto esté tibio siquiera. Y de mientras, vuelvo a fijar la vista en Lady Chatterley y a intentar enajenarme lo suficiente como para no verme reflejada en esta tía a la que le falta un leve empujón para mandarlo todo a la mierda.





#17

8 11 2009

Out of the disapproving silence came Berry’s anxious question:

“You do believe in love, then, Tommy, don’t you?”

“You lovely lad!” said Tommy. “No, my cherub, nine times out of ten, no! Love’s another of those half-witted performances, today. Fellows with swaying waists fucking little jazz girls with small boy buttocks like two collar-studs? Do you mean that sort of love? Or the joint-property, make-a-success-of-it, my-husband, my-wife sort of love? No my fine fellow, I don’t believe in it at all!”

“But you do believe in something.”

“Me! Oh, intellectually, I believe in having a good heart, a chirpy penis, a lively intelligence, and the courage to say shit! in front of a lady.”

Lady Chatterley’s Lover, D.H. Lawrence.





#16

3 11 2009

Jan, why don’t you?’

‘I, my dear? For a most excellent reason.’

‘What reason?’ demanded Miriam in a shaking voice. Her heart was beating; she felt that a personal decision was going to be affected by Jan’s reason, if she could be got to express it. Jan did not reply instantly, and she found herself hoping that nothing more would be said about writing, that she might be free to go on cherishing the idea, alone and unbiased.

‘I do not write,’ said Jan slowly, ‘because I am perfectly convinced that anything I might write would be mediocre.’

The Tunnel, Dorothy Richardson.





Photo child

29 10 2009

She was born to appear in pictures.

angel3

Not too inspired to publish much else. Just wanted to put this picture out there. From when things were running faster and had a twilight smell on them.





Sobre lo subjetivo de la vida.

18 10 2009
Me estoy dando cuenta de que ya no celebro las cosas que dejo atrás. Hasta hace bien poco era un ser que sobrevivía a base de memoria, sacando brillo a recuerdos que en sí, en su momento, no significaron tanto. En esencia, nada significa nada hasta que demuestra mantenerse dentro a largo plazo, y es entonces cuando se libera en tu organismo y se vale de ti para vivir. Como un virus que no te apetece erradicar.
Y me he encontrado mirando a la pared, en esta caja de cerillas en lo alto de las escaleras, con los ojos buscando una referencia que no está aquí. La referencia inexistente me habría llevado a cierta calle hace años, volviendo a casa, con mi flequillo rizándose bajo la lluvia en polvo –término danés-de Bilbao. Con una quietud dolorosa pero autoinfligida y feliz, a su manera. Un proyecto gestándose capa a capa de confusión, cada una parida con dolor, por decirlo de alguna manera, con una esperanza que me sorprende por lo poco que se diferenciaba de la estupidez.
Supongo que es innecesario mencionar que todo esto lo ha desatado una canción concreta que no nombraré. Porque decir su nombre es prácticamente destapar mi cráneo y exhibir cada elemento con su etiqueta, historia, material, nombre científico. Y preferiría morir antes que dar algunos nombres. La cuestión, si es que existe algo semejante, es que me ha sorprendido este ataque de nostalgia por ser el primero en una etapa en la que me he dedicado a mirar hacia adelante. Tanto con horror (debidamente analizado en episodios anteriores) como con ilusión o indiferencia, he estado caminando con esas orejeras de caballo que sólo dejan ver de frente. Y de repente me ha dado por echar la vista atrás.
El paso del tiempo ha ido ajando ciertos pilares sobre los que se sostenía mi propensión a la melancolía y ha dejado otros en pie. Éstos no son tanto imágenes como sensaciones extremadamente concretas, que vuelven a mí a intervalos bastante separados. Me basta un tono en la luz para recibir el golpe en la nuca, el golpe que dice “este día es exacto al de aquella vez”. Y hoy he recibido uno de los fuertes. Una especie de mezcla condensada de imágenes muy dispares pero que, en el fondo, me temo que se reducen a lo mismo.
Me sorprende ser capaz de esto aún. Estoy firmemente convencida de que es algo común a todos y de que, si lo que digo no tiene ningún sentido para nadie, es porque no me explico bien. Es tan simple como que por un momento el pasado me ha agarrado de la garganta, como un déja vu largo, de esos que te dejan con la boca abierta. Y por primera vez en mucho tiempo, he remoloneado en esta sensación de vacío, de quemazón leve, que despierta el saber que aun a pesar de patear la puerta de atrás, algunas cosas nunca volverán, por fortuna.

Me estoy dando cuenta de que ya no celebro las cosas que dejo atrás. Hasta hace bien poco era un ser que sobrevivía a base de memoria, sacando brillo a recuerdos que en sí, en su momento, no significaron tanto. En esencia, nada significa nada hasta que demuestra mantenerse dentro a largo plazo, y es entonces cuando se libera en tu organismo y se vale de ti para vivir. Como un virus que no te apetece erradicar.

Y me he encontrado mirando a la pared, en esta caja de cerillas en lo alto de las escaleras, con los ojos buscando una referencia que no está aquí. La referencia inexistente me habría llevado a cierta calle hace años, volviendo a casa, con mi flequillo rizándose bajo la lluvia en polvo –término danés-de Bilbao. Con una quietud dolorosa pero autoinfligida y feliz, a su manera. Un proyecto gestándose capa a capa de confusión, cada una parida con dolor, por decirlo de alguna manera, con una esperanza que me sorprende por lo poco que se diferenciaba de la estupidez.

Supongo que es innecesario mencionar que todo esto lo ha desatado una canción concreta que no nombraré. Porque decir su nombre es prácticamente destapar mi cráneo y exhibir cada elemento con su etiqueta, historia, material, nombre científico. Y preferiría morir antes que dar algunos nombres. La cuestión, si es que existe algo semejante, es que me ha sorprendido este ataque de nostalgia por ser el primero en una etapa en la que me he dedicado a mirar hacia adelante. Tanto con horror (debidamente analizado en episodios anteriores) como con ilusión o indiferencia, he estado caminando con esas orejeras de caballo que sólo dejan ver de frente. Y de repente me ha dado por echar la vista atrás.

El paso del tiempo ha ido ajando ciertos pilares sobre los que se sostenía mi propensión a la melancolía y ha dejado otros en pie. Éstos no son tanto imágenes como sensaciones extremadamente concretas, que vuelven a mí a intervalos bastante separados. Me basta un tono en la luz para recibir el golpe en la nuca, el golpe que dice “este día es exacto al de aquella vez”. Y hoy he recibido uno de los fuertes. Una especie de mezcla condensada de imágenes muy dispares pero que, en el fondo, me temo que se reducen a lo mismo.

Me sorprende ser capaz de esto aún. Estoy firmemente convencida de que es algo común a todos y de que, si lo que digo no tiene ningún sentido para nadie, es porque no me explico bien. Es tan simple como que por un momento el pasado me ha agarrado de la garganta, como un déja vu largo, de esos que te dejan con la boca abierta. Y por primera vez en mucho tiempo, he remoloneado en esta sensación de vacío, de quemazón leve, que despierta el saber que aun a pesar de patear la puerta de atrás, algunas cosas nunca volverán, por fortuna.





#15

12 10 2009

”Lust is not, any more than pride, a mortal sin for the race that is strong. Lust, like pride, is a virtue that urges one on, a powerful source of energy.

Lust is the expression of a being projected beyond itself. It is the painful joy of wounded flesh, the joyous pain of a flowering. And whatever secrets unite these beings, it is a union of flesh. It is the sensory and sensual synthesis that leads to the greatest liberation of spirit. It is the communion of a particle of humanity with all the sensuality of the earth. It is the panic shudder of a particle of the earth.”

Futurist Manifesto of Lust 1913. Valentine de Saint-Point