Está bien. Relájate. Piensa.
No todo puede ir tan mal.
Tu futuro es una masa oscura y las solicitudes a facultades y cursos y másters y becas no ayudan.
Piensa que podrías haber sido una italiana de 21 años muerta este lunes de abril de 2009.
Estás viva. Tienes eso. Los papeles se mojan y pierden su valor. Tú te mojas y pillas un catarro, como mucho.
Puedes hacerlo. Aunque sólo sea para escribir una entrada tan absurda como ésta.
Estás viva y puedes comerte un cacho del mundo.



Las becas y demás ayudas de las que seres-sanguijuela tipo yo también se beneficiaría gustosamente no son imprescindibles para lanzarse a dar bocaos al mundo. Yo te diría que trates de cambiar el “chip” y que intentes ver ese momento fin de carrera no como un abismo, si no como una oportunidad. Párate a pensar qué es lo que REALMENTE te gustaría hacer, sin complicaciones ni obligaciones, ese “algo” (o varios “algos”) que una vez te embarques en nuevas obligaciones tendrás que privarte de llevar a cabo. La época post-universitaria puede ser un limbo maravilloso e irrepetible =).
Después de esta chapa, te envío un abrazo virtual a Stoc!
Arratísima!!
Oh God, ¿a quién no le acojona terminar la carrera? Pero estoy tan de acuerdo con la personita que ha escrito el post anterior que hasta me asusta, jaja. Es hora de hacer todo eso que quieres hacer, de rematar y cerrar el libro de la formación por todo lo alto. No te agobies, no vale para nada, el agobio no te dará nunca de comer.
Yo ya tengo miles de proyectos y sé que tú me ganas fijo, a por ellos campeona.
Muaaak!!
Tú no estás viva, estás vivísima, así que alehop!!!
Un besote!!!